Las primeras horas de la jornada electoral del 12 de abril de 2026 en Lima estuvieron marcadas por serias dificultades logísticas que impidieron el inicio regular del proceso. Desde antes de las 7:00 a.m., hora oficial de apertura, ciudadanos y miembros de mesa reportaron retrasos en la instalación de mesas de sufragio debido, principalmente, a la tardía llegada del material electoral, lo que generó malestar generalizado en diversos distritos de la capital.
Esta situación respondió, según informaron las autoridades electorales, a problemas en la cadena de distribución del material, atribuida al incumplimiento del Grupo Galaga, la empresa encargada del transporte. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) reconoció que estos inconvenientes afectaron la apertura de múltiples locales, especialmente en Lima Sur, donde decenas de instituciones educativas no lograron instalar sus mesas a tiempo. La demora obligó a implementar medidas de contingencia para garantizar el desarrollo de los comicios.
El impacto de estas fallas se reflejó en largas colas, locales cerrados y electores esperando por varias horas para emitir su voto, lo que incluso llevó a las autoridades a evaluar acciones extraordinarias para asegurar el derecho al sufragio. En ese contexto, el Jurado Nacional de Elecciones convocó a un pleno de urgencia, mientras que se dispuso la ampliación del horario de votación (hasta las 6 p.m.) ante los múltiples retrasos registrados en la apertura de centros de votación en Lima Metropolitana.
En total, 13 locales de votación no lograron ser autorizados —3 en San Juan de Miraflores, 7 en Lurín y 3 en Pachacamac—, representando a 52 251 electores, quienes podrán votar de 07 a.m. a 6 p.m. en las 187 mesas de sufragio que serán habilitadas. Además, la ONPE utilizará sus propios vehículos para el despliegue del material electoral siendo custodiados por la policía nacional del Perú.

13 locales de votación no lograron ser autorizados
Pese a que en términos porcentuales se trata de una fracción reducida del total nacional, el impacto de los electores perjudicados en total fue amplio: hacia las 2:00 p.m., cerca del 13% de mesas en Lima Metropolitana aún no se encontraban operativas, lo que afectó potencialmente alrededor de 1 millón de ciudadanos que enfrentaron demoras, incertidumbre o, en algunos casos, la imposibilidad total de ejercer su derecho al sufragio.
Lima Sur, el centro del problema
En Villa El Salvador, la jornada electoral estuvo marcada por serios retrasos en la distribución del material electoral. En el colegio Nuestra Señora de la Merced, más de un centenar de miembros de mesa permanecieron a la espera sin poder ingresar al local, lo que impidió el inicio oportuno del proceso. La situación no fue aislada, ya que diversos locales del distrito reportaron dificultades similares, evidenciando problemas logísticos que afectaron la instalación de mesas desde tempranas horas.
En San Juan de Miraflores, los incidentes alcanzaron niveles de tensión entre los electores. En el colegio Fe y Alegría, ubicado en Pamplona Alta, se registraron largas filas de ciudadanos que aguardaban bajo el sol mientras el local permanecía cerrado. Asimismo, en la institución educativa Inka Pachacutec, las demoras en la instalación de mesas provocaron que un grupo de votantes ingresara a la fuerza al recinto, incluso derribando parte de la infraestructura, en medio del malestar generalizado por la espera prolongada.
En Santiago de Surco, se reportaron múltiples inconvenientes vinculados tanto a la falta de material electoral como a fallas técnicas. En el colegio Innova Schools, solo se habilitaron 14 de las 40 mesas previstas debido a la ausencia de laptops, lo que obligó a iniciar el proceso de manera manual. En la Universidad de Lima, las mesas no fueron instaladas a tiempo, generando demoras de hasta dos horas y extensas colas. Problemas similares se registraron en instituciones como Warma Kuyay, Virgen de la Asunción y Nuestra Señora de la Reconciliación, donde la falta de material impidió el inicio puntual. A ello se suman los casos de la IE Mateo Pumacahua y el Cetpro Carlos Cueto Fernandini, donde la entrega incompleta de equipos retrasó la implementación total de las mesas de sufragio.
En Barranco, la IE 5061 Mercedes Indacochea presentó retrasos en la instalación de sus mesas de votación. Aunque la mayoría logró habilitarse con demora, algunas permanecieron pendientes debido a fallas de red y ausencia de miembros de mesa, lo que afectó el normal desarrollo del proceso en el local.
Lima Centro también presentó inconvenientes
En San Borja, el colegio María Reiche evidenció retrasos en la llegada del material electoral, el cual arribó recién pasadas las 7:00 a. m., pese a que los miembros de mesa aguardaban desde horas de la madrugada. A ello se sumaron denuncias de votantes sobre presuntos malos tratos por parte del personal encargado, quienes habrían restringido el acceso a información y cerrado puertas ante las consultas de los electores, incrementando el malestar en el lugar.
En Jesús María, el parque Cáceres presentó dificultades en la habilitación de las mesas de votación. Las 14 mesas previstas no fueron instaladas oportunamente y la falta de fluido eléctrico retrasó aún más el inicio del proceso. Esta situación generó incomodidad entre los votantes que acudieron desde tempranas horas y debieron esperar en exteriores sin certezas sobre el inicio de la jornada.
En el distrito de Breña, la IE Albert Einstein registró problemas técnicos que afectaron el desarrollo de la jornada electoral. Según reportes, el personal indicó la existencia de fallas en el sistema, lo que impidió la instalación oportuna de las mesas y retrasó la atención a los electores.
En el Cercado de Lima, el colegio Melitón Carbajal, ubicado en el Estadio Nacional, presentó una instalación incompleta de mesas de votación. Varias áreas del local no lograron iniciar el proceso electoral a la hora prevista, lo que ocasionó demoras y congestión en el flujo de votantes.
En Miraflores, diversos locales evidenciaron problemas tanto logísticos como técnicos. En el colegio Champagnat, la falta de suministro eléctrico impidió el uso de laptops necesarias para iniciar la votación, pese a contar con el material electoral. Por su parte, el Colegio Médico del Perú abrió sus puertas recién al mediodía, acumulando más de cinco horas de retraso, lo que afectó principalmente a adultos mayores. A ello se suma el caso del colegio Carmelitas, donde más de 45 mesas no fueron habilitadas a tiempo, generando largas filas y malestar entre los electores.
En Magdalena, el colegio Francisco Bolognesi permaneció cerrado pese al inicio oficial de la jornada electoral, generando desconcierto y malestar entre los ciudadanos que aguardaban su apertura desde las primeras horas del día.
En San Isidro se reportaron retrasos en la instalación de mesas y en la apertura de los locales de votación, en línea con los problemas logísticos registrados en otros distritos de la capital, lo que afectó el inicio regular del proceso electoral.
Aunque los problemas se concentraron mayormente en Lima Sur y arrastró casos en Lima Centro, otras zonas de Lima también hubo retrasos. En Carabayllo, el colegio Ciro Alegría presentó inconvenientes técnicos que impidieron la instalación oportuna de las mesas de votación. La situación generó largas esperas y reclamos por parte de los electores, quienes permanecieron varias horas sin poder emitir su voto.
Para las 10:20 p.m., testimonios recogidos por este diario sostenían que, cumpliendo con sus labores como miembros de mesa, permanecían en plena labor de conteo. Rossana Echeandía, quien se desempeñó como secretaria de la mesa 045256 en el colegio CEI-42 Elizabeth Espejo de Marroquín, ubicado en Manuel Arce de la Oliva 225, en Miraflores, relató que la jornada electoral en su local estuvo marcada por un retraso significativo desde las primeras horas.
Pese a que los miembros de mesa acudieron desde las 6:00 a.m., el material electoral recién llegó alrededor de las 11:30 a.m., lo que obligó a una instalación tardía. Ante la ausencia de uno de los titulares, los suplentes asumieron funciones para habilitar la mesa con rapidez. Una vez iniciada la votación, se atendió de manera continua a los electores, quienes, aunque mostraban comprensible malestar por la demora, lograron participar en gran número: de aproximadamente trescientos votantes asignados, solo diez no acudieron.
Durante el cierre de la jornada, Echeandía señaló que el proceso se extendió debido a la necesidad de realizar el escrutinio y el llenado de actas de forma manual, ya que el sistema tecnológico previsto no fue implementado en su mesa. Según explicó, no se contó con computadoras ni impresoras, lo que obligó a completar toda la documentación a mano, incrementando la carga de trabajo en una etapa ya de por sí compleja. Al momento de la entrevista, los miembros de mesa aún continuaban llenando múltiples actas correspondientes a distintos procesos, en medio del agotamiento acumulado tras una jornada prolongada, aunque estimaban concluir en el transcurso de la siguiente hora.
Simultáneamente, Alexandra Arellan, tercer miembro en la mesa electoral 039055, en el colegio La Salle de Breña, señaló que, junto a los demás integrantes de su mesa de sufragio, aún no habían concluido el proceso de contabilización de los votos. La demora, explicó, responde a los contratiempos registrados a lo largo de la jornada, lo que extendió las labores más allá del horario previsto.
Gálaga Servicios Generales, el proveedor
La jornada electoral estuvo marcada por un serio problema logístico atribuido a la empresa Servicios Generales Galaga S.A.C., señalada por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) como responsable del retraso en la distribución del material electoral. Según informó la entidad, 211 mesas en al menos 75 centros educativos —principalmente en distritos de Lima Sur como Villa El Salvador y San Juan de Miraflores— se vieron afectados por la tardía entrega de ánforas, cédulas y equipos necesarios para el inicio de la votación.
De acuerdo con fuentes de la ONPE, la empresa Galaga incumplió con el cronograma de distribución establecido, que contemplaba dos turnos de entrega del material electoral. Si bien habría cumplido parcialmente con el primer traslado, no ejecutó el segundo, lo que obligó a la entidad a activar un plan de contingencia.
El despliegue del material electoral inició la noche del viernes 10 de abril, a menos de 48 horas de iniciar las votaciones, con el objetivo de llegar a más de 2 mil locales. Meta que no lograron cumplir.
Entre las medidas adoptadas se incluyó la contratación de otros proveedores de emergencia e incluso intentos de traslado mediante servicios de taxi durante la madrugada, sin éxito. Como consecuencia, varias unidades de la empresa llegaron a algunos locales de votación alrededor de las 10:00 a.m. y se retiraron incluso al mediodía después de descargar el material.
Se supo que la empresa Galaga habría convocado, hace una semana, mediante su cuenta en LinkedIn, la contratación de 400 unidades tipo furgón cerrado, destinadas a operaciones de distribución para el proyecto electoral en Lima y Callao. Todo indicaría que no pudo contratar a los proovedores necesarios para la operación.
Esta sería la convocatoria de Galaga SAC a través de LinkedIn
/ Diego Aquino Pedraza
Frente a estos hechos, la ONPE anunció el inicio de acciones legales y penales contra la compañía por el incumplimiento contractual.
Servicios Generales Galaga es una empresa fundada en marzo de 2010 por Juan Charles Alvarado Pfuyo, quien actualmente se desempeña como gerente general. Se presenta como una compañía especializada en logística y transporte de carga, incluyendo equipos tecnológicos y distribución de mercancías, con sede en San Juan de Lurigancho.
El 9 de marzo de 2026, la ONPE le adjudicó un contrato por S/ 6,368,332.75 para el servicio de transporte de material electoral a nivel nacional, que incluía tanto el despliegue como el repliegue de equipos e insumos. No obstante, la empresa ya había recibido penalidades previas por incumplimientos, como una sanción de S/ 6,803 en 2023.
Galaga SAC hizo una convocatoria para alquilar unidades y transportar material electoral.
/ Diego Aquino Pedraza
Además, entre 2018 y 2026, Galaga ha acumulado al menos 25 contratos con entidades públicas, incluyendo el Ministerio de Vivienda, Cenares, la Diris Lima Sur, la Municipalidad de Lima y programas del sector Educación, por montos que superan varios millones de soles. Días antes de los comicios, incluso, la empresa había convocado a proveedores para conseguir hasta 400 unidades de transporte tipo furgón, lo que evidenciaría dificultades logísticas que finalmente impactaron en el desarrollo de la jornada electoral.
Por su parte, el gerente general de la empresa, Juan Charles Alvarado, señaló que, por el momento, “guardará silencio”, indicando que las acusaciones formuladas por los organismos electorales deberán ser demostradas. Por otro lado, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) advirtió que también emprenderá medidas legales contra los responsables de las demoras que afectaron la instalación de mesas de sufragio.
Instalación del sistema STAE también produjo demoras en laptops e impresoras
Otro de los elementos que retrasaron las elecciones generales es el llamado sistema STAE (Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio), el cual se presenta como un sistema implementado por la ONPE con el objetivo de agilizar y hacer más seguro el llenado de actas de escrutinio por parte de los miembros de mesa. Este sistema está conformado por una laptop, una impresora y un dispositivo USB que funcionan de manera conjunta. A través de este mecanismo, los resultados de la votación —incluyendo votos válidos, en blanco, nulos y viciados— son digitados en la computadora tras una verificación inicial en una hoja borrador, permitiendo generar actas más legibles, reducir errores y disminuir la cantidad de actas observadas.
En condiciones normales, la STAE facilita significativamente el trabajo en mesa: permite validar inconsistencias mediante alertas automáticas, registrar la participación de personeros y producir múltiples copias impresas de las actas. Sin embargo, su correcto funcionamiento depende de la disponibilidad de equipos completos y operativos, así como de condiciones básicas como energía eléctrica y conectividad interna.

Funcionamiento del sistema STAE.
Durante la jornada electoral, precisamente estos elementos fueron los que fallaron en diversos locales de votación. La ausencia de laptops, fallas en impresoras, problemas de red o falta de suministro eléctrico impidieron que la STAE pudiera ser utilizada con normalidad. En consecuencia, muchas mesas no pudieron instalarse o iniciar sus funciones, ya que el sistema es parte clave del procedimiento técnico exigido para el desarrollo del escrutinio.
En algunos casos se optó por mecanismos manuales, pero estas soluciones no siempre fueron inmediatas, lo que contribuyó a los retrasos generalizados en la apertura de mesas y al desarrollo irregular de la jornada electoral.
Cambios imprevistos de la ONPE y JNE
Ante los retrasos generalizados en la instalación de mesas de sufragio durante las primeras horas de la jornada electoral, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) dispuso una modificación excepcional del cronograma electoral a nivel nacional. La medida respondió a los problemas logísticos derivados de la tardía llegada del material electoral en diversos distritos de Lima Metropolitana, lo que había impedido que múltiples locales iniciaran la votación en el horario previsto.
En ese contexto, el pleno del JNE, encabezado por su presidente, Roberto Burneo, evaluó la situación en coordinación con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y aprobó una ampliación de los plazos con el objetivo de garantizar el derecho al sufragio.
Como parte de esta decisión, se estableció que el horario límite para la instalación de mesas de votación se extendería hasta las 2:00 p.m., permitiendo así que los locales afectados por los retrasos pudieran completar su implementación incluso varias horas después del inicio oficial de la jornada. Asimismo, se dispuso la extensión del horario de votación hasta las 6:00 p.m., ampliando en una hora el cierre de los centros de sufragio a nivel nacional. Esta medida buscó compensar el tiempo perdido durante la mañana y asegurar que los ciudadanos que permanecían en largas filas pudieran emitir su voto.
La ampliación de horarios fue solicitada formalmente por el jefe de la ONPE, Piero Corvetto, quien reconoció los inconvenientes ocasionados y atribuyó los retrasos a fallas en el cumplimiento del servicio por parte de la empresa encargada de la distribución del material electoral. Tanto el JNE como la ONPE ofrecieron disculpas públicas a la ciudadanía por las demoras registradas e hicieron un llamado a mantener la calma y acudir a votar.
Además, se precisó que estas medidas excepcionales también permitirían evitar la nulidad de mesas afectadas por causas ajenas a su funcionamiento, priorizando en todo momento la continuidad del proceso y el ejercicio pleno del derecho al voto.
¿Qué pasa si no pude votar?
En los casos en que los locales de votación no llegaron a abrir o no se logró instalar la totalidad de mesas de sufragio, aquellas personas que no lograron ejercer su derecho al voto serán exonerados de la multa. El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que 211 mesas de sufragio no pudieron ser habilitadas en 15 locales de votación, lo que impactó a 63.300 electores que no pudieron ejercer su derecho al voto. Estos locales se concentraron en distritos como San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac, donde el material electoral no llegó a tiempo pese a los intentos de despliegue por distintas vías.
Frente a esta situación, la ONPE ha señalado que los ciudadanos afectados no serán perjudicados administrativamente. La entidad anunció que iniciará los trámites correspondientes para exonerar de multas tanto a los electores que no pudieron votar como a los miembros de mesa que no lograron cumplir con su función debido a estos problemas logísticos. Esta medida busca garantizar que la omisión al sufragio, en estos casos, no sea sancionada, al tratarse de una causa ajena a la voluntad de los ciudadanos.
Según datos oficiales, se logró instalar el 99,8% de las 92.012 mesas de sufragio a nivel nacional. En ese sentido, el sistema electoral ha asegurado que priorizará la protección del derecho al voto y la no penalización de quienes se vieron directamente afectados por estas fallas.
Votaciones en otras regiones
En regiones fuera de Lima, la jornada electoral se desarrolló con mayor normalidad, aunque no estuvo exenta de momentos simbólicos y desafíos puntuales. En Huancavelica, por ejemplo, se registró un acto destacado de civismo cuando efectivos policiales asistieron a una adulta mayor con movilidad reducida para que pudiera emitir su voto, reflejando el compromiso ciudadano incluso en condiciones adversas.
En Arequipa, la primera mesa de sufragio del país se instaló desde las 4:45 a.m. en el distrito de Huanuhuanu, evidenciando un inicio temprano y ordenado del proceso.
Asimismo, en regiones como Áncash y La Libertad no se reportaron retrasos significativos, en contraste con Lima. En paralelo, el proceso estuvo marcado por una alta participación juvenil a nivel nacional, con millones de votantes menores de 30 años, especialmente en regiones del norte y sur del país, que tuvieron un rol clave en el desarrollo de la jornada electoral.













