El mercado peruano de belleza y cuidado personal atraviesa una nueva etapa. Mientras el consumo avanza y la oferta se renueva con cientos de productos, una ola poco habitual de empresas asiáticas está ingresando al país, principalmente con propuestas de tratamiento facial y protección solar. En paralelo, grandes marcas internacionales como Sephora y Kiko Milano avanzan con mayor cautela, mientras terminan de resolver sus registros y acuerdos de distribución.
En el primer semestre de 2026 ingresaron 70 nuevas empresas al mercado peruano de cosméticos e higiene personal, según el Estudio de Inteligencia Comercial del Gremio Peruano de Belleza y Bienestar – Cosméticos, Higiene Personal y Aseo Doméstico (Copecoh) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). La cifra representa una desaceleración frente a las 80 que ingresaron en el mismo período de 2025, pero lo relevante está en su composición: el 58% de los nuevos jugadores proviene de Asia, principalmente de China, Corea del Sur, Japón, Malasia y Singapur.
No se trata, además, de un flujo habitual. Según Ángel Acevedo, presidente de Copecoh, normalmente ingresaban entre 10 y 15 empresas al mercado en un período comparable. En todo 2025, llegaron unas 230 nuevas empresas, por lo que las 70 del primer semestre de este año muestran un ritmo de entrada todavía significativo, aunque no necesariamente implican que el año terminará con una cifra similar.
La mayoría de estos nuevos participantes son de pequeña escala. El 85% realizó inversiones inferiores a US$100.000, mientras que el 15% invirtió entre US$100.000 y US$1 millón. Ninguna superó este último monto. En cuanto a las categorías, el tratamiento facial concentra la mayor parte de las apuestas, seguido por capilares y maquillaje.

Mientras el consumo avanza y la oferta se renueva con cientos de productos, una ola poco habitual de empresas asiáticas está ingresando al país, principalmente con propuestas de tratamiento facial y protección solar.
El ingreso de nuevos competidores ocurre sobre una industria que mantiene un ritmo de expansión. Entre enero y junio de 2026, el mercado peruano de cosméticos e higiene personal alcanzó los S/5.060 millones, equivalentes a unos US$1.500 millones, con un crecimiento de 8% frente al primer semestre de 2025.
La industria moviliza además a unas 600.000 personas, entre 585.000 consultoras y 15.000 trabajadores directos, y representa alrededor de 1,5% de la recaudación de Sunat y 0,9% del PBI nacional, según Copecoh.
La oferta del semestre alcanzó los S/6.365 millones, entre importaciones y producción por S/5.660 millones, e inventarios de períodos anteriores por S/705 millones. El consumo absorbió S/5.060 millones, mientras que el sector mantiene un inventario equivalente a entre tres y cuatro meses.

Mientras el consumo avanza y la oferta se renueva con cientos de productos, una ola poco habitual de empresas asiáticas está ingresando al país, principalmente con propuestas de tratamiento facial y protección solar. | FOTO: Difusión.
Por categorías, los capilares fueron los que más crecieron, con un avance de 12%, seguidos por protección solar, con 10%. Fragancias y tratamiento corporal crecieron 8%, maquillaje 6%, mientras que tratamiento facial e higiene personal avanzaron 5%. Fragancias continúa siendo la categoría más grande, con 24% de participación, seguida por capilares, con 23%, e higiene personal, también con 23%.
“Este promedio no es igual para todas las categorías”, explica Acevedo.
El avance asiático no es exclusivo en el Perú. Para Copecoh, responde a una transformación global en la industria, en la que Corea del Sur ha ganado protagonismo como fuente de innovación.
Acevedo cuenta que, durante una reciente visita a Cosmoprof Worldwide Bologna, identificaron tres grandes tendencias: el crecimiento de los productos orgánicos y naturales, el avance del K-beauty y la búsqueda de mayores concentraciones en perfumería.
En el caso de la cosmética coreana, la velocidad de lanzamiento es uno de sus principales atributos. “Los productos nuevos en Corea salen cada tres meses”, señaló.

Mientras el consumo avanza y la oferta se renueva con cientos de productos, una ola poco habitual de empresas asiáticas está ingresando al país, principalmente con propuestas de tratamiento facial y protección solar.
El mercado peruano comienza a reflejar esa tendencia. Los productos coreanos ya representan alrededor de 10% de los productos de tratamiento facial y 6% de los de protección solar, según Copecoh.
La protección solar, además, es una de las categorías que más rápidamente está ganando espacio. Acevedo atribuye parte de esta expansión a una mayor preocupación por el cuidado de la piel y a la aparición de empresas peruanas que desarrollan fórmulas competitivas.
Entre ellas menciona a Portugal, que ha desarrollado presentaciones de mayor tamaño dirigidas también al uso institucional. Una regulación peruana que obliga a determinados empleadores a proporcionar protector solar a trabajadores expuestos al sol también ha abierto un nicho para este tipo de productos.
Pero el crecimiento de la industria no está libre de interrupciones. Uno de los factores que podría alterar las cifras del segundo semestre es el incendio registrado en la planta de Yobel Supply Chain Management, fabricante y proveedor de Belcorp.
Acevedo estima que el impacto se sentirá especialmente en la producción local. Actualmente, alrededor del 25% de la facturación del mercado corresponde a producción nacional y 75% a productos importados. Tras el incendio, proyecta que el peso de la producción local podría reducirse a cerca de 20%, mientras que las importaciones pasarían a representar alrededor de 80%.

Pero el crecimiento de la industria no está libre de interrupciones. Uno de los factores que podría alterar las cifras del segundo semestre es el incendio registrado en la planta de Yobel Supply Chain Management, fabricante y proveedor de Belcorp. (Foto: Joseph Angeles/@photo.gec)
El efecto, por tanto, no necesariamente sería una caída del consumo, sino un cambio en la composición de la oferta. Belcorp tuvo que modificar parte de su catálogo y recurrir a productos fabricados en otros países para cubrir el faltante, de acuerdo con Acevedo.
“Estamos hablando de la empresa número uno. Será una caída en la producción y en el crecimiento”, sostuvo.
La consecuencia podría verse en las próximas mediciones del mercado, cuando se compare cuánto del crecimiento provino de producción nacional y cuánto de importaciones.
A este escenario se suma otro factor de riesgo, el fenómeno de El Niño. Copecoh analizó el comportamiento histórico de las categorías de belleza durante episodios anteriores y encontró que el impacto no es uniforme.
Las categorías más expuestas serían maquillaje y fragancias, mientras que la de higiene personal podría beneficiarse de un aumento en la demanda asociado a problemas sanitarios y de contaminación que suelen acompañar estos fenómenos.
Acevedo señaló que el gremio revisó cinco décadas de información y encontró un comportamiento favorable para las categorías de higiene, particularmente en regiones como Puno, Cusco y Arequipa. En un escenario de mayor demanda, algunas de estas categorías podrían crecer por encima de 10% y llegar hasta 12%.

A este escenario se suma otro factor de riesgo, el fenómeno de El Niño. Copecoh analizó el comportamiento histórico de las categorías de belleza durante episodios anteriores y encontró que el impacto no es uniforme. . (Foto: GEC)
/ SYSTEM
El efecto también dependerá de la logística. Una parte importante de la venta de cosméticos fuera de Lima se realiza mediante venta directa, por lo que eventuales interrupciones en transporte y abastecimiento podrían afectar la distribución.
El riesgo no termina allí. Un escenario en el que el petróleo cotice a US$150 por barril, por ejemplo, podría elevar los costos y presionar a las empresas a competir por precios en lugar de innovación. Para Acevedo, esto podría llevar a tener un mercado más agresivo en descuentos.
El cambio en el mercado también se refleja en los canales de venta. Hace 15 años, alrededor de 60% de la facturación de la industria provenía de la venta directa. Hoy representa entre 40% y 42%, mientras que el retail ha ganado espacio.
El crecimiento de los centros comerciales y el mayor acceso al crédito explican parte de esta transformación. Perú cuenta actualmente con más de 350 centros comerciales y más de 10 millones de personas con tarjetas, según las cifras citadas por Copecoh.
La venta directa, sin embargo, mantiene una presencia relevante, particularmente fuera de Lima. El desafío logístico para las empresas que ingresan desde Asia es que, por ahora, muchas se concentran en la capital y todavía no tienen una presencia equivalente en provincias.

El cambio en el mercado también se refleja en los canales de venta. Hace 15 años, alrededor de 60% de la facturación de la industria provenía de la venta directa. Hoy representa entre 40% y 42%, mientras que el retail ha ganado espacio. | Foto: Freepik.
En paralelo, también cambia el consumidor. Los hombres pasaron de representar alrededor de 5% del consumo de productos de belleza hace una década a cerca de 15% actualmente, con una mayor demanda por cremas, tratamientos capilares y otros productos más allá de las fragancias.
Y aunque los jóvenes representan una parte importante de la población, el grupo que más está creciendo en consumo es el de 40 a 60 años, debido a su mayor capacidad adquisitiva.
La llegada de nuevos jugadores asiáticos contrasta con el aterrizaje más lento de grandes cadenas internacionales como Sephora y Kiko Milano.
Según Acevedo, una marca que ingresa al Perú debe resolver primero dos frentes: el registro de la marca ante Indecopi y los trámites vinculados a las fórmulas y productos ante Digemid. El proceso de protección de una cartera grande de productos puede tomar tiempo, especialmente para compañías que manejan miles de marcas y fórmulas.
En el caso de Sephora, Acevedo estima que el proceso completo podría llevar alrededor de dos años. La cadena tendría que registrar primero sus marcas y luego avanzar con las fórmulas de los productos que comercializará. Bajo ese cálculo, su llegada podría darse hacia fines de 2027, aunque no existe una fecha oficial confirmada.

La llegada de nuevos jugadores asiáticos contrasta con el aterrizaje más lento de grandes cadenas internacionales como Sephora y Kiko Milano.
Kiko Milano enfrenta además otra discusión: el modelo de distribución. Según Acevedo, la marca negocia su presencia en el país con DBS y Aruma, que buscan definir si tendrán exclusividad o si la marca será distribuida por varios operadores.
“Es un problema distinto al que enfrentan las pequeñas marcas asiáticas. Mientras estas ingresan con portafolios reducidos y montos de inversión inferiores a US$1 millón, los gigantes internacionales necesitan resolver una estructura mucho más amplia de propiedad intelectual, productos, distribución y posicionamiento”, resaltó.
La industria parte de una escala considerable. Copecoh estima que el mercado peruano de belleza y cuidado personal factura alrededor de US$3.000 millones anuales, equivalentes a unos S/10.000 millones, aproximadamente el doble del tamaño de la industria farmacéutica, según Acevedo.
La proyección hacia 2030 mantiene el optimismo, aunque con distintos escenarios. El modelo de Copecoh contempla un crecimiento anual compuesto de cinco años de 4% en un escenario conservador, 8% en uno estándar y 10% en uno optimista.

Copecoh estima que el mercado peruano de belleza y cuidado personal factura alrededor de US$3.000 millones anuales, equivalentes a unos S/10.000 millones, aproximadamente el doble del tamaño de la industria farmacéutica, según Acevedo. (Foto: Aruma)
El escenario que finalmente se materialice dependerá de la evolución del consumo, el ingreso de nuevas marcas, la capacidad de producción local, las importaciones y factores externos como El Niño y los costos logísticos.
Por ahora, el mercado parece estar transitando hacia una industria más diversificada con más marcas asiáticas, mayor peso del tratamiento facial y la protección solar, consumidores masculinos y adultos con mayor capacidad de gasto, y un retail que continúa ganando terreno a la venta directa.
“Las 70 empresas que ingresaron en el primer semestre son, en su mayoría, pequeñas. El reto para ellas —y para los grandes jugadores que preparan su desembarco— será transformar la creciente demanda peruana por belleza en una presencia sostenida”, finalizó Acevedo.
















