En términos de crecimiento económico, nosotros no vemos razones para creer que el Perú va a dejar de crecer cerca de su crecimiento potencial tendencial.
Exactamente, una cifra alrededor de esa. En esa medida, los riesgos están centrados, primero, en la incidencia que pueda tener el Fenómeno de El Niño. En todas nuestras economías costeras es importante el impacto del FEN, pero en el Perú hay una mayor dependencia de la actividad económica relativa a lo que pasa en las demás jurisdicciones donde opera Sura Investments (Colombia y Chile en América del Sur). Eso hace que, en general, analicemos mucho más de cerca el impacto del FEN en la actividad económica, porque suele tener un efecto relativamente rápido y pronunciado en los mercados, incluyendo el sol, que normalmente es bastante estable, pero que sí reacciona a lo que ocurre con este evento climático. Eso lo identificamos como uno de los principales riesgos.

César Cuervo considera que, más allá del gobierno de turno, debe darse un mayor impulso a la inversión privada y a la expansión del mercado de capitales.
En cuanto al BCR, y si Julio Velarde termina o no retirándose —creo que ya es el banquero central de más largo periodo en, probablemente, toda América—, podemos resaltar que esta entidad ha sido un baluarte de la separación de poderes y de la fortaleza institucional. Obviamente, la figura de Julio –Velarde es un referente muy relevante y de mucha incidencia en cómo funciona el banco, pero nuestra lectura es que el BCR es una institución muy bien estructurada en términos generales. Tiene áreas técnicas supremamente robustas, desde la formación académica, y un aparato organizacional que también es robusto. Todo esto hace que el proceso de toma de decisiones y el funcionamiento general del banco mantengan una fortaleza institucional que va más allá de la sola figura de Julio Velarde, sin desconocer la labor que cumple.
Es cierto que el nombramiento o la designación (del directorio del BCR) sí tiene un componente importante desde la lectura política, sobre si va a primar o no el componente técnico en las designaciones. Pero al menos, hasta ahora, la discusión en Perú ha sido distinta a lo que ocurrió en Estados Unidos o en Colombia recientemente: ha estado más centrada alrededor de la continuidad de Julio Velarde, destacando su independencia y lo técnico que es, pero no se ha puesto en tela de juicio la continuidad de la independencia institucional del Banco Central como un todo.
Exactamente. El foco de la conversación no ha sido si el próximo presidente del Perú va a tratar de quitarle funciones al BCR, como lamentablemente sí pasa en otras jurisdicciones.
Precisamente.

Julio Velarde recibe reconocimiento. Foto Consejo de las Américas (COA)
Creo que hay una primera señal que nosotros estamos esperando, gane quien gane, y es qué tanta inclusión denotan en su discurso inaugural o en sus primeras reacciones. La polarización en el Perú se evidencia en los resultados: varios días después aún no tenemos el escenario 100% definido porque el margen de votos es mínimo, y eso es muestra del nivel de polarización que estamos evidenciando en toda América Latina. Veremos si hay señales de unidad nacional o de sectarismo político, gane quien gane. Ese va a ser un mensaje muy importante que vamos a estar esperando todos los operadores de mercado.
Independientemente del gobierno de turno, algo que hemos estado esperando del Perú es un mayor incentivo a dos aspectos: inversión privada y el desarrollo y profundización del mercado de capitales. El mercado de capitales peruano ha venido sufriendo los efectos negativos por decisiones asociadas, por ejemplo, al debilitamiento del sistema pensional. Más allá de lo que tú pienses sobre cuál es la manera idónea de garantizar la dignidad de la vida en la vejez, el sistema pensional y los inversionistas institucionales cumplen un rol muy importante como dinamizador de la actividad económica. Son inversionistas de muy largo plazo, que tienen la capacidad de absorber más riesgo en busca de retornos que sus afiliados necesitan para pensionarse con tasas de reemplazo más altas. En esa medida, decisiones que debiliten el sistema pensional o el rol de los inversionistas institucionales tienen repercusiones en la actividad económica y en el desempeño de más largo plazo.
Creo que, en general, el mercado espera un fortalecimiento del mercado de capitales e incentivo a la inversión privada de manera un poco más decidida en el caso de un triunfo de Keiko Fujimori que si ocurre un triunfo de Roberto Sánchez. Pero también es clave entender que el fortalecimiento del mercado de capitales no depende exclusivamente del ganador de la carrera presidencial. Tiene incidencia por lo que le pides a la SMV, a la SBS y por cómo impulsas el crecimiento, pero yo creo que también puede haber iniciativas público‑privadas para fortalecer el mercado de capitales; iniciativas como las que estamos viendo en otras jurisdicciones, que serían muy importantes para hacer cambios discretos en el comportamiento de Perú en ese frente.

(Foto: Difusión)
La experiencia de otros países en la región, o incluso en jurisdicciones fuera de América, sugiere, por ejemplo, que los incubadores de emisores son experimentos que funcionan. Esto es algo que ha venido haciendo España, por ejemplo, con estas bolsas que no son necesariamente para pymes, pero sí para compañías más pequeñas que normalmente no tendrían acceso al mercado de capitales —ni de bonos ni de equity—. Ir incubando a esas empresas en mercados que tienen requerimientos más livianos hace que para los emisores sea menos engorroso y oneroso entrar al mercado de capitales, y ha mostrado ser muy positivo para que el mercado de capitales acompañe desde lo local a compañías para que crezcan más rápidamente.
Basta con mirar a nuestros unicornios: el acceso a mercados de capitales para unicornios latinoamericanos ha tenido que ser a través de mercados externos. Nuestros mercados no han podido acompañar a empresas como Nubank, Rappi o el mismo Mercado Libre.
Es principalmente la ausencia de mecanismos de promoción para salir al mercado, que lo hagan menos difícil en cuanto a costo y trabajo asociado a poder volverte un emisor.
Sí. Es positivo el lanzamiento de nuam y todo lo que están haciendo para promover la salida de emisores al mercado. Algo que se pasó por alto originalmente, pero que demostró ser una traba para el desarrollo más ambicioso de esta iniciativa tipo MILA (Mercado Integrado Latinoamericano), fue que, aunque se pudo integrar los mercados de activos, fue mucho más difícil —y más costoso— integrar los mercados de las monedas. En la medida en que el riesgo cambiario no se pudo cubrir de manera eficiente, porque siempre se tuvo que hacer el doble paso por el dólar, ese proceso fue menos eficiente. Pero si se logra tener un pool más amplio de inversionistas, no solamente 100% locales, con acceso a tus activos, seguramente también van a mejorar los niveles de liquidez y se va a promover el mercado de capitales en general.
Es un riesgo latente importante, pero no lo vemos como (un riesgo) de incidencia inminente en el comportamiento de los mercados, en particular de la renta fija. Cuando nosotros hablamos, por ejemplo, con inversionistas internacionales que ven la curva peruana comparada con otras de América Latina, la preocupación fiscal está mucho más lejana en el futuro. Está más cerca en México y Colombia, y en Brasil es inminente. Incluso creo que está más cerca en Chile que en Perú. Dicho esto, sí es un riesgo de largo plazo que, independiente del ciclo político en el que estés, hay que atender. Ya hemos visto algunas cifras de lo que va a implicar, en el más largo plazo, asumir la carga fiscal pensional por cuenta de los retiros de AFP. Eso va a ser muy material.
Claro. No es un riesgo de mañana ni del año entrante, pero sí es algo a lo que el Estado peruano le tiene que dar alguna solución estructural, porque si no se va a volver una carga fiscal muy material en el largo plazo.

En el sistema de pensiones nacional, la edad mínima para jubilarse y solicitar una pensión es de 65 años.
Como la preocupación fiscal no es tan grande, no estamos esperando presiones de oferta excesivas (de bonos), pero incluso si las hay, la lectura que tenemos con nuestro equipo de renta fija local es que el mercado tiene la capacidad de absorber emisiones adicionales y que hay apetito internacional para hacerlo. Una de las mayores preocupaciones para que las emisiones se coloquen efectivamente en los mercados internacionales es, justamente, el balance de la política monetaria, y que no vaya a haber crisis inflacionarias. Las crisis inflacionarias terminan volviéndose siempre crisis cambiarias, y las crisis inflacionarias y cambiarias, con una probabilidad altísima, terminan volviéndose crisis crediticias del soberano. En la medida en que el Perú ha demostrado tener capacidad de mantener controlada su inflación, independiente de los vaivenes de mercado, y lo mismo con su tipo de cambio del dólar, eso da mucha tranquilidad. Eso se suma a que la posición fiscal que tiene el país en este momento no genera preocupaciones para inversionistas externos.
Vemos que el inversionista peruano promedio tiene un apetito de riesgo relativamente bajo. Eso implica que las emisiones de renta fija que salgan con un buen ‘yield’ van a encontrar demanda. En nuestros portafolios —y también en los de algunos colegas en el mercado de capitales peruano— vas a encontrar que los fondos de activos de riesgo, o incluso los fondos balanceados, son mucho menos demandados que los fondos de renta fija “dura y pura”. Y otra tendencia que ocurre, también, en el resto de la región, es que la calidad crediticia de los emisores que sí salen a bolsa es relativamente alta. En ese sentido, volviendo a una pregunta anterior que realizaste, para tener un mercado de capitales más dinámico se puede ampliar un poco más el cupo para que los inversionistas tengan la posibilidad de invertir en calificaciones crediticias un poco más bajas. El riesgo es mayor y por eso hay que hacerlo de forma acotada y controlada, en un proceso gradual, pero no todo el mundo tiene que salir con una calificación de triple A local, porque una empresa pequeña, por definición, no va a ser triple A local.
-No vemos riesgo de falta de apetito por preocupaciones macroeconómicas, ni por parte de inversionistas institucionales locales o globales, y el inversionista peruano promedio tiene mucho interés en absorber emisiones de renta fija, sobre todo si vienen de calidad.
Debería tenerlo. Y está pasando algo que está alineado con lo que vemos en toda América Latina: la deuda privada como mercado está llegando a ocupar los espacios que, por alguna razón, el mercado público o el sector bancario no ocupa. Hay apetito por el riesgo corporativo y por la renta fija no soberana. Hemos visto interés, tanto de inversionistas institucionales como de personas naturales, por lograr tasas de interés un poco más altas, incluso accediendo al mercado de deuda privada. Con un proceso de crédito bien estructurado, los fondos de ‘direct lending’ son un mecanismo muy interesante para acceder a la renta fija corporativa o a instrumentos de deuda no soberana. Estamos viendo apetito por eso también.
Nosotros no ajustamos dramáticamente nuestra opinión del sol. De hecho, estábamos esperando que terminara marginalmente por encima de cómo terminó el 2025, incluso antes de todo el ruido inflacionario. Tanto en la estructura de las tasas de interés en moneda local como en el sol, no estamos anticipando cambios muy abruptos; a menos que cualquiera de los dos candidatos nos sorprenda con noticias muy dramáticas, cosa que no vemos pasando en el muy corto plazo.

El proceso de lograr la confianza en el banco central y, por tanto, en la moneda peruana, fue gradual. (Foto: Andina)
Podría ocurrir si efectivamente el FEN se conjuga con un evento adicional como lo ocurrido en el gasoducto en marzo de este año. De hecho, el mercado tiene como escenario central algo más de volatilidad. Nosotros, en cambio, no estamos operando bajo esa premisa. Creemos que la tasa se queda más bien en los niveles actuales. Eso es lo que tenemos más descontado en la estrategia de los portafolios de renta fija.
Ha sido muy interesante ver el crecimiento en todos los negocios, en gran parte por la rentabilidad que han tenido los portafolios en términos absolutos —retornos que han sido positivos y altos en la mayoría de las estrategias—. Eso se traduce, obviamente, en un crecimiento importante de los activos bajo manejo. En captura de clientes nuevos también estamos teniendo métricas positivas de flujo neto, y yo esperaría que en 2026 cerremos muy en línea con el cumplimiento de la meta hacia el 2030. (…) Nosotros somos jugadores de largo plazo en los países donde estamos, y la realidad es que el desempeño de nuestros portafolios en general, y de nuestras metas de negocio y captura de AUM (activos bajo manejo), lo hemos venido cumpliendo muy satisfactoriamente los últimos años, y no vemos en el horizonte una razón para cambiar nuestra expectativa en los próximos dos o tres años.
















